Bolsas en rojo este lunes, con los inversores pendientes de los riesgos geopolíticos


18 de Mayo de 2026

Los mercados globales arrancaron la semana a la baja, presionados por dos frentes geopolíticos que no encuentran salida: las conversaciones entre Estados Unidos e Irán llegaron a un punto muerto, elevando el riesgo de una nueva escalada en Oriente Próximo; mientras que la cumbre Trump-Xi en Pekín dejó más señales de distensión estratégica que acuerdos concretos, manteniendo la incertidumbre sobre el futuro de las relaciones entre las dos mayores potencias del mundo.

Según Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard, en Oriente Próximo se está materializando el escenario de «conflicto latente», el más probable de los tres identificados por Lazard Geopolitical Advisory. En este marco, las negociaciones entre Washington y Teherán no logran un avance decisivo, lo que deriva en repetidas prórrogas de plazos y un conflicto de baja intensidad prolongado. A esto se suma la tensión persistente en el Líbano, el uso del estrecho de Ormuz como instrumento de presión por parte de Irán y los ataques esporádicos contra infraestructura energética en el Golfo. Los futuros del crudo Brent para diciembre de 2026 reflejan este escenario, estabilizándose cerca de los 90 dólares por barril, por encima del rango de entre 80 y 85 dólares registrado entre mediados de marzo y abril.

En el frente asiático, la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping estuvo marcada desde el inicio por la cuestión de Taiwán. El presidente chino abrió el encuentro subrayando la centralidad del asunto para la estabilidad de las relaciones bilaterales. El objetivo de Pekín es doble: lograr que Washington abandone su posición diplomática equilibrada —que rechaza cualquier modificación unilateral del statu quo— y que suspenda o limite la venta de armas a la isla. Hasta ahora, ninguno de estos puntos encontró respuesta favorable por parte de la administración estadounidense.

Temple advierte que una eventual cesión de Estados Unidos ante las exigencias chinas sobre Taiwán generaría alarma entre sus aliados en toda la región indopacífica, que han construido su seguridad sobre la certeza de contar con el respaldo estadounidense frente a una posible agresión futura. La falta de acuerdos sólidos en la cumbre, lejos de despejar el panorama, alimenta la percepción de que las tensiones entre ambas potencias seguirán siendo una fuente de volatilidad para los mercados en los próximos meses.

Con el conflicto en Oriente Próximo sin resolución a la vista y la relación entre Washington y Pekín atrapada en una agenda de mínimos, los inversores afrontan una semana cargada de incertidumbre. La geopolítica, más que los fundamentos económicos, parece dictar por ahora el ritmo de los mercados globales.


Fuente: Investing.com. Información recopilada y redactada por: Criptosmoney.com.